El ruido es uno de los problemas más habituales en instalaciones de aerotermia y, paradójicamente, uno de los menos tenidos en cuenta en fase de proyecto.
En muchas ocasiones no es que el equipo sea ruidoso, sino que la instalación no está pensada para trabajar en silencio y cuando el ruido aparece, suele hacerlo en el peor momento: por la noche, en invierno o con vecinos cerca.
En cuánto a la normativa aplicable, aunque los límites exactos dependen del municipio, existen valores orientativos que se repiten en la mayoría de las ordenanzas, siendo en zonas residenciales de unos 50–55 dB(A) de día y 40–45 dB(A) de noche siendo la medición realizada desde el punto receptor (fachadas, viviendas colindantes).
El ruido no es solo nivel sonoro: el tono, la frecuencia y la repetitividad también influyen.
Un equipo puede cumplir ficha técnica y aun así generar molestias si está mal ubicado.
En los sistemas de aerotermia, las principales fuentes de ruido provienen de las unidades exteriores (ventiladores, compresores, procesos de desescarche…) y se transmiten, principalmente, mediante vibraciones que pasan a forjados, muros o fachadas.
Los errores más comunes a la hora de instalar la unidad exterior y generar estos problemas son la instalación cercana a dormitorios, en patios interiores sin realizar estudio acústico, no respetar distancias mínimas, malos dimensionamientos de equipos (que hacen que trabaje a máxima potencia) o la falta de uso de materiales como “silentblocks” para reducir la transmisión de vibraciones.
Esto nos indica que muchos problemas de ruido no se solucionan cambiando la máquina, sino corrigiendo la instalación previamente.
En instalaciones donde el ruido ya existe no está todo perdido, todavía hay margen de actuación. Se pueden sustituir soportes rígidos por sistemas antivibratorios, instalar apantallamientos acústicos, reubicar unidades exteriores en la medida de lo posible o ajustar parámetros de funcionamiento del equipo.
El ruido interior también puede ser un problema, aunque no es habitual. En el interior de la vivienda el ruido proviene normalmente de tuberías mal fijadas, equipos de la sala técnica (bombas circuladoras principalmente) o los propios emisores (en casos de fancoil o unidades de aire)
El ruido en aerotermia no es inevitable.
Pero es, casi siempre, consecuencia de una mala decisión de diseño o instalación.
Por eso es importante elegir profesionales para tus proyectos, porque una buena instalación debe ser eficiente a la par de silenciosa.


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