Certificados de Ahorro Energético (CAE): Qué son y su última modificación.

23 de abril de 2026

En los últimos años han aparecido diferentes mecanismos para impulsar la eficiencia energética en edificios e instalaciones. Sin embargo, uno de los más relevantes es el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE).

Este sistema introduce un concepto diferente al de las subvenciones tradicionales: convertir el ahorro energético en un activo económico.

Un Certificado de Ahorro Energético (CAE) representa una cantidad concreta de energía que se ha dejado de consumir gracias a una actuación de eficiencia energética. 1 CAE equivale a 1 kWh de energía final ahorrado.

Cuando se realiza una mejora energética en un edificio o instalación, es posible calcular cuánta energía se dejará de consumir respecto a la situación anterior. Ese ahorro puede convertirse en certificados verificables y comercializables dentro del sistema CAE.

Entre las actuaciones más habituales que pueden generar estos certificados se encuentran:

  • sustitución de sistemas térmicos antiguos por aerotermia o bombas de calor
  • mejoras en el aislamiento térmico de edificios
  • renovación de equipos de climatización o producción de ACS
  • optimización de procesos energéticos en industria

El funcionamiento del sistema CAE se basa en un mecanismo relativamente sencillo, aunque requiere una correcta gestión técnica y documental.

El proceso general sigue estos pasos:

  • Se realiza una actuación de eficiencia energética

Puede tratarse de una rehabilitación energética, la sustitución de un sistema térmico o la instalación de tecnologías más eficientes.

  • Se calcula el ahorro energético generado

En todos los casos, el elemento clave es demostrar que la actuación genera un ahorro energético real y medible. Mediante los Certificados de Eficiencia Energética (CEE) previo y posterior a las actuaciones, se puede calcular este ahorro.

  • Se emiten los Certificados de Ahorro Energético

Una vez validado el ahorro, se generan los CAE correspondientes a la energía que se ha dejado de consumir.

  • Los certificados se venden en el mercado

Las empresas energéticas obligadas por normativa a cumplir objetivos de ahorro energético pueden comprar estos certificados para justificar parte de sus compromisos.

El resultado final es que el ahorro energético se transforma en una compensación económica para el proyecto.

En la práctica, esto permite recuperar parte de la inversión realizada en la mejora energética.

El sistema CAE es aplicable a una gran variedad de actuaciones relacionadas con la eficiencia energética.

Entre las más habituales destacan las instalaciones de aerotermia/geotermia para renovación de equipos térmicos y de producción de ACS y las mejoras en la envolvente del edificio con actuaciones como la mejora del aislamiento, la sustitución de ventanas o la reducción de infiltraciones.

En todos los casos, el factor determinante es la cantidad de energía que se consigue ahorrar.

Es aquí donde son muy importantes las modificaciones incluidas mediante el Real Decreto-Ley 7/2026 publicado en el BOE el pasado 21 de marzo de 2026. Entre ellas, se incluyen la vuelta de las deducciones fiscales (IRPF) en materia de aerotermia, así como darle la posibilidad a cada ayuntamiento de gestionar posibles bonificaciones en el IBI con las instalaciones de aerotermia, medida que hasta ahora no estaba permitida por ley, pero que cambiará con la aprobación del Real-Decreto. El último punto relevante de este, y que mencionábamos como factor determinante es el incremento del coeficiente de ponderación utilizado para el cálculo del ahorro en las fórmulas aplicadas a CAE. Actualmente ese factor tiene un valor de 1, pero la medida afectará al mismo incrementando su valor entre 1,2-1,5. Esta acción permitirá que las mismas instalaciones generen más ahorro, por lo que la bonificación por la venta de los CAE será mayor. Además, al generarse más ahorro, será más sencillo alcanzar los umbrales mínimos de venta (situados en los 30 MWh).

El principal atractivo del sistema CAE es que permite reducir la inversión inicial con el retorno de una parte de esta. El sistema CAE es complementario a otras ayudas o subvenciones, incentivando así la realización de proyectos que de otro modo podrían resultar menos atractivos económicamente.

Además, permite impulsar la rehabilitación energética y mejorar la eficiencia de los edificios e instalaciones antiguas, dirigiéndonos a un futuro más sostenible.

Aunque el sistema presenta muchas oportunidades, también requiere una gestión técnica rigurosa. Los cálculos de ahorro deben estar bien documentados y basarse en metodologías reconocidas. Memorias técnicas, datos de consumo, características de los equipos instalados y otros documentos son necesarios para validar los certificados.

Por este motivo, contar con una buena ingeniería o asesoramiento técnico especializado es clave para aprovechar correctamente el sistema.

El sistema de Certificados de Ahorro Energético introduce un enfoque innovador en las políticas de eficiencia energética.

A diferencia de las subvenciones tradicionales, no se basa únicamente en ayudas públicas, sino en la creación de un mercado de ahorro energético verificable.

Esto permite que las mejoras en eficiencia energética generen un valor económico directo.

Y bien utilizado, el sistema CAE puede convertirse en un factor decisivo para hacer viables muchas inversiones en rehabilitación energética y modernización de instalaciones.

 

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